
Se quedó sin los 2.500 euros pero llenó la calle de placenta.
Todo por la falta de conciencia ciudadana de los españoles que ven con recelo a una mujer embarazada con la piel de tonos morenos y no la llevan al hospital de forma rauda. ¡Señores, que aunque fuera de origen colombiano, tenía DNI español y por tanto era como todos los españoles! Basta ya de discriminancias.